martes, 5 de julio de 2016

Nací el 11 de agosto de 1947...

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OPINIÓN
Fernando Báez (*)
... y no lo digo para que me feliciten dicho día los años, ya cerca como ven de los 70, y viene esto a cuento, porque en mi infancia y juventud, paralela con las cabras, las tenía que atender o ayudar a ello a la familia, y siempre que los estudios (vacaciones y fines de semanas) me lo permitían, y así cogerle comida a las cabras, era lo más normal, y ello desde tuneras a barrer, pitas muy tiernas a limpiar, toda clase de hierba (yerba), sementera o legume o legumbre: 

archita cebada, centeno, trigo, etc., y ramas de todo ya fueran castañeros, álamos, escobones, etc., sin despreciar las cañas, millo en rama, y cuanto verde hubiera; y en el verano, segar y poner al sol lo cogido, y guardado para el invierno, era toda una hermosa faena, y la tierra alimentaba a los animales (también a las personas), pero... ha cambiado tanto la cosa, que ahora, rebaños de cientos o miles de cabras, allá donde las hayan, no te las dejan comer nada de la tierra, sino todo comprado y de fuera, y ya sean piensos, granos, afrecho, etc., y no sé cuanto más, si paja, alfalfar y ni sé -repito- cuanto más, que -¡menudo negocio!- se traen estos malandrines -por no decir palabras feas, que luego me corrige el hermano sacerdote- y henos aquí y ahora, que si los barcos no traen la comida para dichos rebaños -los pocos que van quedando- se mueren de hambre, porque solo se ven sacos entongados, pajas prensadas, y afines, llegando a los corrales o cuevas, en grandes camiones, que llenan silos, alpendres o garajes, sin que los animales coman nada de la tierra, prohibido y castigado, multado y cárcel de hacerlo el gañán o pastor: es el logro del cabildo.

El Padre Báez, que le toca felicitar a Capisa, porque sin ella -y otras marcas similares- las pocas cabras -¡y a menos!, solo se alimentan de sus piensos. Y conste no trato de hacer publicidad de una firma o casa, sino recoger un hecho: sin empresas importadoras, que nos traigan comida para los animales, éstos morirían de hambre. 

Y a saber a lo que sabe esas leches, y esos estiércos, pues mejor si no les cuento la composición de dichos manjares en sacos y alpacas para cabras, ovejas, y vacas; de todo, menos la hierba que nos tupe y tapa, nos envuelve y dificulta hasta caminar por el campo, dejada toda ella y más, solo para incendios: ¡gracias cabildo matacabras y arruinador de la ganadería, gracias, muchas gracias!.

Nunca tuve mejor correo que éste: Es una joya y digno de ser escrito con letras de oro, para que relumbre y a ver si llega a los corruptos del cabildo, y a sus secuaces panda de aduladores: ¡Felicidades mil Don Pedro Toledo!, y gracias, gracias mil:

Padre  Báez, me alegro que esté bien y sus escritos ¡tan buenos como siempre! Me es un placer saludar a un gran luchador como usted. Hoy le escribo con una alegría especial, pues, antes de que los criminales del Cabildo las extermine, he conseguido una machorra de pura raza gran canaria, (así me dijeron, sinceramente así la pedí, creo mil veces más en estas personas del campo que en todos estos seudocientíficos aduladores del Cabildo que no distinguen entre una maravilla de animal y una culebra, actuales pelotas serviles de los que administran por lo que apoyan el matarlas). Estuvieron tres meses amamantándola, es una preciosidad, ya comprendo lo que quiere por la manera en que emite ciertos armónicos sonidos... 

Este Domingo se me ocurrió dejarla libre mientras regaba los olivos, creí que no se alejaría, a la 1 del mediodía con el tórrido calor de Sta. Lucía, salí a buscarla, la encontré a dos Km. en las montañas, ella me respondió al escuchar mi voz, pues siendo tan pequeña no se veía en medio de retamas y la vasta flora autóctona, solo me ha visto dos veces en 10 días y ya me reconoce. Al acercarme, ella no sabía si huir o qué, ¿y sabe qué hizo?: Escondió su cabecita en un hueco entre dos piedras y dejó que la cogiera, ¡increíble! y el Antonio Morales y el Brito, ambos impresentables, ¡pagan miles de euros para que vengan unos indignos a matarlas! Inaudito, incomprensible, incalificable lo que estos dos señores y los pelotas técnicos que los apoyan están haciendo por destruir uno de los mayores baluartes de nuestra Historia....

Lo que aquí escribo es veraz, espero que sirva también para dar a conocer un poco más a tan importante y precioso animal.
Un abrazo y no deje por favor de seguir defendiendo nuestros valores ancestrales.

Un amigo: Pepe Toledo

“... obran mal... emplean la intriga... se aparten del mal y hagan el bien... inicuos... espían... se jactan...” (salmo 36). / “... se extravían... obstinados, no obran bien... malhechores, devoran al pueblo...” (salmo 52).
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